martes, 29 de diciembre de 2020

Looser



Incapaz de crear rutinas de provecho

me encierro bajo mi propia porquería 

para no salir para no tener que explicarme más

 

prefiero el café solo y sin azúcar

al baño almibarado de ciertas palabras

para adornarlo todo y así ser más complaciente

 

estoy cansado de esta insana inanición

de este insípido despertar para volver siempre a dormir

sin sentido sin absurda garantía de nada

 

en resumen 

lo que quiero decir es que soy incapaz de tener ritmo

de tener continuidad con las cosas que quiero hacer

 

no es fácil

lo intento

pero hoy he vuelto a perder.

viernes, 21 de agosto de 2020

Los desguaces de coches son como los poemas.


 

Ayer pensé:

que los desguaces de coches

son como los poemas

 

me explico:

los poemas son almacenes de palabras deshidratadas

de vez en cuando la gente humedece estas palabras al leerlas

de vez en cuando alguien toca el contorno de las palabras

de vez en cuando alguien se lleva una palabra

la hace suya

 

los poemas no son montones de palabras amarillas inservibles

no son despieces de cosas mayores     ni mejores

 

los poemas son contenedores de sueños evaporados

fragmentos de nubes que se posan en los ríos del lenguaje

son la condensación vital

son la lluvia que empapa

que da vida

 

los poemas son ese algo misterioso que atrapa

nos refugia y nos salva

de los monstruos

de los insomnios

de nosotros

mismos

 

los poemas son cápsulas de tiempo inmortal a la deriva

inalterables, mágicamente inconclusas

sólo

cuando alguien abre esas cápsulas

todo cobra sentido y el círculo se cierra

 

ese alguien es el finalizador

acaba terminando el poema, transformándolo

le da un sentido, su propio sentido, lo hace suyo

 

ese alguien abrió una cápsula a la deriva

en el desván del tiempo

en la estantería de una biblioteca

de una librería 

de su casa

 

 

 

 

 

ese alguien sin saberlo visitaba un desguace

un almacén  un desierto  ese algo 

 

y encontró entre todas sus piezas

y entre sus palabras

y cogió solo lo que necesitaba

en ese precioso instante

 

y lo hizo suyo.

 

 

por eso ahora,

cada vez ando en un desguace de coches

dando un paseo con mi hijo

con mi viejo destornillador

buscando ese logo

que nos falta para su colección,

 

sonrío al ver a todas esas personas,

rebuscando entre los miles de coches

buscando esa pieza que necesitan

que les falta,

 

porque

son como una bandada de lectores

picoteando entre poemas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

sábado, 18 de abril de 2020

Cosas que quería decir

Casi todo lo que quiero decir
podría entrar en un poema
pequeño y sencillo

pero seguramente acabaría
yéndome por las ramas
divagando sin rumbo,

incapaz de centrarme
al cien por cien
en una idea,

casi todo lo bueno
se me ocurre a toro pasado
cuando ya es más sencillo

yo, que no hace tantos años atrás,
presumía de funcionar mejor
bajo presión y contrarreloj

supongo que las palabras
no entienden de tiempos muertos:
para diseñar la jugada perfecta
en la pizarra emborronada de la poesía


corroboro con la madrugada
que mis sueños son tan libres
como los ideales que creen poseer
a golpe de carretera y almohada

entonces saco a pasear algunos miedos abandonados
porque quiero que congenien con mis pesadillas
que espíen los colores crudos del insomnio
y se vayan juntos de crucero al país de nunca se harán realidad,


abrazo a la madrugada como refugio único

-hogar cálido y protector-

para todos los juntaletras desamparados y asesinados
por la rutina de las pestañas en flor

con la esperanza siempre puesta
en todos los matices acuarela de los poemas
que se producen cuando les da de lleno
la luz de un nuevo día.