No importa los años que tenga o los que esté cercano a cumplir que siempre habrá algo que se me atraganta y se me hace bola, las relaciones personales, hasta que generalmente implosiono.
Es como si con quien más necesitase comunicarme, estar más cerca, más empático, en mi mejor versión (si tal cosa existe) es con quien tengo una facilidad pasmosa, casi de chiste, irónica, de cagarla, de meter la pata, de fallarme y de lo que es peor pensar que les fallo a esas personas (aunque en ocasiones la vida me haya acabado dando la razón) que tanto anhelo, quiero y necesito; soy de esos que se enamora, que se pilla, que se cuelga, necesita y echa de menos rápidamente, independientemente de lo que aparente o transmita (aunque eso quizás sea otro tema aparte).
Incapaz en mi desempeño de serme útil para con los demás muchas demasiadas veces, tantas que llego a pensar que tengo una tara chunga o un problema emocional al que rechazo mirar a los ojos e intentar solucionar, sea como fuere: aquí estoy otra vez, con la presión en el pecho, el nerviosismo, la sensación de incapacidad, dándole a las teclas como si esto sirviera para algo más que para regodearme en mi recurrente error.
Absurdo acercarme a la cuarentena con esta sensación de pasillo de instituto, siempre digo que cuando era más joven veía a los mayores de otra manera a como me veo ahora mismo yo que supuestamente soy, mayor digo.
Incapaz de mejorar este desempeño vital pero no hay una pelota, un aro y una cancha en la que ensayar una y mil millones de veces el mirar a los ojos, hablar, decir lo que quiero a tiempo y no a toro pasado, no tener miedo a decirlo porque ahí reside el error, permitirme el alivio, el sentirme bien conmigo mismo por soltar lo que me bulle por dentro y ya después lidiaremos con las inevitables consecuencias de lo que tenga que pasar, puedo que en realidad lo que soy es un cobarde supino, sin paliativos.
Siempre me fijo en los cambios de meses, ciclos, fases, etapas, cosas mías y del concierto que tengo dentro de mi cabeza, despido mayo con esta sensación de incapacidad...