Otro año más haciéndome esta irónica pregunta, otro año más
con auténtico miedo, sí, miedo:
a la estupidez humana
a la ignorancia más patética
a la avaricia que rompe el saco
hasta la náusea de oler
cómo emana esa pestilencia negra que sólo el ser humano
es capaz de albergar en sus entrañas
lástima por lo que estamos normalizando y validando
con este comportamiento
con este anteponer el YO por encima de todos
dejando lo colectivo, que es de lo que verdaderamente estamos hechos
(lo que somos)
en un frío rincón condenado al ostracismo
no me gusta el legado que estoy dejando a mi hijo
me avergüenza mi absoluta invalidez para cambiar las cosas
-si pudiese elegir un súper poder
sería el de trasformar las cosas a mejor-
pero es black friday
y me he pasado diez horas
metido en un comercio empujando con todas mis fuerzas
la rueda que mueve el capitalismo
alimentando su incendio
haciéndolo aún más incontrolable
contagiando su enfermedad de cifras y rentabilidades
estoy tan sucio
tan contaminado
perdón
pero yo también necesito monedas para comer,
para vestirme, para subsistir
pero sobre todo para volver a levantarme mañana
a seguir estrechándome la soga al cuello de este sistema diseñado
para no dejarme vivir de otra manera
a mi aire
con mi gente
con mis libros, mis poemas y mis sueños
no me deja, es cierto
pero no me rindo
no le entregaré mi vida sin luchar
este sistema es solo un medio
no un fin en si mismo
tengo paciencia
al final habrá justicia poética
para los que compartimos sueños
los que sabemos que esto no es todo, los que no nos conformamos
con esta matrix gris y fría
habrá libertad
será un mundo mejor
no soy el único que lo sabe
no soy el único que lo presiente.
[espero que este sea mi último black friday]
*frase extraída de mi libro “Todo al rojo”
*poema vomitado después de más de diez horas alimentado el incendio.
25 Noviembre 2022